SINERA nació de la experiencia de los grupos de entierro existentes en diferentes asociaciones de vecinos de Cataluña. El carácter solidario de estos grupos tenía por objeto cubrir los gastos generados por el entierro de un vecino entre todos los miembros de la asociación.

Se constituyó en noviembre de 1994, siendo sus fundadores y socios protectores: la CONFAVC, la Federació Comarcal del Baix Llobregat , la FAV de Barcelona i la FAV de L’Hospitalet.